ZONA VERDE EN PARAÍSO -VMT- EN PELIGRO POR INVASIONES

El pasado 09 de noviembre, los vecinos de los asentamientos humanos de Fortaleza y Buenavista de la zona de Paraíso de Villa María del Triunfo, expresaron ante la Iglesia su preocupación por la invasión de la zona verde que pertenece a los asentamientos Fortaleza y Buena Vista del Paraíso.
El padre José Luis Calvo, párroco de la parroquia Santa María Reyna, en Paraíso, conversó con los vecinos de la zona y pudo escuchar la preocupación ante este hecho tan lamentable que es la invasión. “Esta mañana he hablado con diferentes vecinos de los asentamientos humanos Fortaleza y Buenavista. Ellos están desesperados porque son muy pocos los que están defendiendo las áreas verdes, no hay apoyo prácticamente de nadie”, manifestó.
La molestia de los vecinos surge por el hecho de que no hay ecologistas, autoridades, ni medios de comunicación que defiendan la zona verde, así como sucedió con la reserva ecológica Lomas de Paraíso. “Es verdad que una reserva ecológica es más importante que una zona verde, pero cuando tenemos tan pocas zonas verdes como es el caso de Paraíso, hay que defenderlas igual y eso no está pasando”.
El asentamiento humano El Paraíso que alberga a muchos habitantes, es uno de los asentamientos más grandes de toda la zona, además de ser el más antiguo. “Los pocos vecinos que están luchando ya se están cansando. He tratado de animarlos porque tienen miedo de los invasores que son gente de malvivir, delincuentes, que han sido contratados por una señora para amedrentar”.
“Esta señora pertenece a la junta directiva de la asociación de vecinos Fortaleza, pero está obrando de mala fe vendiendo los terrenos con papeles falsos y afirmando que son legales”.
Como iglesia ¿qué podemos hacer? “Seguir apoyando a los pocos vecinos que luchan por su área verde y denunciar para terminar con esta invasión. Así como sucedió con la reserva ecológica de las Lomas del Paraíso. Si esta zona es invadida seguirán las pocas áreas verdes que hay en Paraíso. No podemos consentirlo. ¡SIN LOMAS NO HAY PARAISO PERO SIN ZONAS VERDES TAMPOCO!”, aseveró el padre.




P. José Luis Calvo / Pilar Baldeón