RECORDANDO LA HISTORIA DE VILLA EN SU 47 ANIVERSARIO

“NO SE SIENTAN INVASORES, SINO FUNDADORES DE NUEVOS PUEBLOS” , esta fue la frase de monseñor Luis Bambarén, que quedó grabada en la mente de los primeros pobladores de Villa El Salvador. Aquél 11 de mayo, fecha en que más de 2 mil 300 familias pisaron el gran desierto, un inmenso arenal llamado desde aquél momento Villa El Salvador, nombre creado también por el entonces obispo auxiliar de Lima, el querido y recordado monseñor Luis Bambarén.
Estos primeros pobladores de Villa El Salvador tomaron primero la zona de Ciudad de Dios de SJM, el 28 de abril de 1971. El denominado pamplonazo originó muchos enfrentamientos con la policía y los militares donde falleció Edilberto Ramos un 05 de mayo. Fue el primer mártir de lo que sería Villa El Salvador.
Ante ello la parroquia El Niño Jesús, liderado por su párroco, el padre La Mazza y miembros del consejo parroquial de Ciudad de Dios se pronunciaron (adjuntamos carta). En ella elevaban su enérgica protesta frente a los hechos acaecidos; “hechos protagonizados por los miembros de la Guardia Civil; ocasionando víctimas entre muertos y heridos; quienes no respetaron la dignidad humana de hombres, mujeres, ancianos y niños indefensos ni el derecho inalienable de la existencia por el mero hecho de haberse producido una invasión en terrenos eriazos y por demás accidentados”.
El gobierno militar de ese entonces liderado por Juan Velasco Alvarado, detuvo a laicos y al párroco. También un 10 de mayo tomaron preso a monseñor Luis Bambarén, por sumarse a la causa, celebrar una misa el 09 de mayo, y defender vigorosamente a los pobladores de Lima Sur. Gracias a Dios, después de lo sucedido se inician las inscripciones para el traslado de las primeras familias invasoras, a las zonas desérticas de Villa El Salvador. En horas de la tarde del 11 mayo de 1971 se trasladaron a los primeros pobladores: así nace Villa El Salvador.
De lo que nada tuvieron, después de 47 años, Villa El Salvador hoy todo lo tiene. En todos los sectores, educación, salud, cultura, deporte, etc. ha crecido . Así lo reconocieron hoy en su 47 aniversario en su gran celebración eucarística por la vida comunal de este populoso distrito. Todo gracias a la fe ferviente de su gente, que los encaminó por el camino de la organización, la solidaridad y la esperanza.
En la misa concelebrada por monseñor Bambarén y mons. Carlos García, también estuvieron presentes, el alcalde distrital Guido Iñigo y su gestión edil, así como los párrocos de Villa El Salvador. Sin duda hay un eterno agradecimiento a la Iglesia por su presencia viva y porque acompaña a este distrito desde su creación. Gracias especiales a monseñor Bambarén por lo que hizo y sigue haciendo en favor de los villasalvadoreños. Sin duda su persona es un tesoro para los de este lugar y todo Lima Sur.
Estos gestos también nos hace recordar al padre José Walejewski quien fue el primer párroco de Villa El Salvador (hoy de Dios goza). Un año después llegaron otros párrocos como el padre Eugenio Kirke quien es vecino del segundo sector. Él también fue el primer párroco fundador de la parroquia del segundo sector. Ambos llegaron con sus palos y esteras y junto a los vecinos levantaron sus chozas.
Después de la visita de Juan Pablo II en 1985, VES se convirtió en un distrito productivo y agrícola. Hoy aquél arenal donde el Papa celebró la misa es un emporio comercial, el gran parque industrial. Sin duda este distrito ha crecido física y espiritualmente. Y recogiendo la frase de monseñor José Ramón Gurruchaga, quien de Dios goza, “Villa El Salvador tienen más futuro que pasado”. A seguir progresando Villa El Salvador, pese a las dificultades, todo es posible cuando se cree en el Dios de la Vida. Y Feliz Aniversario Villa El Salvador, creemos que con la ayuda de Dios nada de lo que han conseguido hubiera sido posible.
Foto leyenda: Monseñor Luis Bambarén como todos los años celebró hoy 11 de mayo del 2018 la misa en homenaje a Villa El Salvador, junto a monseñor Carlos García, obispo de la diócesis de Lurín.











Cecilia Vivanco.