EL REINO DE DIOS ESTÁ ENTRE NOSOTROS

En el último día de la Semana Teológica, los cientos de laicos que compartieron y reflexionaron en comunión los mensajes del papa Francisco, terminaron muy contentos con la experiencia de formación en la parroquia San Juan Bautista.
El viernes 10 de agosto, Humberto Ortiz, asistente de la Conferencia Episcopal Peruana, estuvo a cargo de la ponencia “El Reino de Dios está cerca”, con el análisis del mensaje del santo padre Francisco en la homilía de la misa en la Base área Las Palmas.
Ortiz, al igual que el papa Francisco, mostró su preocupación por las cosas malas que suceden en la sociedad e invitó a todos a ser portadores de buenas noticias. “Las cosas pueden estar fatales pero se debe encontrar el camino de la solución”, exhortó el ponente.
Además, el papa también nos dice en sus diferentes mensajes en Perú, que no perdamos las esperanzas porque el reino de Dios está entre nosotros. Por ello, en sus discursos nos habla de los problemas de la sociedad pero nos añade sutilmente diversas soluciones y nos invita a aplicarlas.
Por ejemplo, ante la cultura del descarte nos pide que tengamos una actitud acogedora con los excluidos. Y Humberto Ortiz plantea la creación de espacios de encuentros fraternos en los barrios. “Yo creo que la diócesis de Lurín es una ciudad bien fundada, donde se puede crear espacios de encuentros”, expresó Humberto.
Para el cierre de la Semana Teológica se contó con la presencia de Monseñor Carlos García, obispo de la diócesis de Lurín, quien felicitó a los presentes por cada obra que realizan para la diócesis y también los motivó a no rendirse y a superar las situaciones adversas que se les presentan.
Finalmente, para cerrar el encuentro de cinco días en el que se contó con la participación de los cincos decanatos, Monseñor Carlos regaló algunas casullas a los sacerdotes presentes y un rosario de la visita del papa. Con lo que no contaba el obispo, era con la torta sorpresa y una pequeña celebración adelantada por su cumpleaños número 64.












Pilar Baldeón.