LIMA SUR MARCHA POR LA VIDA Y LA FAMILIA

Con carteles en manos, alrededor de tres mil personas entre niños, jóvenes y adultos de diferentes distritos de Lima Sur, caminaron en comunión para defender la vida y la familia. La tarde del domingo 09 de septiembre del 2018, día de la familia peruana, las calles de San Juan de Miraflores se tornaron de color rojo, blanco, verde, amarillo y azul en representación a los colores de los cinco decanatos de la diócesis de Lurín.
Este año la marcha diocesana por la Vida y la Familia tuvo el lema “Construyendo Familias para un Mundo Mejor”, y se realizó en el marco de la campaña “Familia lugar de Afecto, Ayuda y Esperanza”. Es el tercer año consecutivo que la diócesis de Lurín congrega a miles de personas para marchar, de manera pacífica, y orar por el don de la vida que nace en el seno familiar.
El recorrido inició en la estación Atocongo del tren eléctrico y culminó en la explanada de la municipalidad de S.J.M., donde se realizó la celebración eucarística presidida por monseñor Carlos García Camader, obispo de la diócesis de Lurín, quien encabezó el recorrido como buen pastor de la iglesia de Lima Sur.
Durante la homilía, monseñor Carlos exhortó a los padres de familia a demostrar mucho afecto a sus hijos. “Papás, mamás, expresen más ternura a sus hijos. Tienen que saber oír para corregir”, fue la invitación que hizo el obispo de Lurín en referencia al evangelio del día, donde Jesús hace el milagro de escuchar a un sordomudo.
Asimismo, expresó el por qué es importante que los jóvenes participen de manifestaciones donde se defienda la vida y la familia. “La marcha es una enseñanza de escuela de amor para los jóvenes que nos acompañan hoy”, sentenció monseñor García.
Finalmente, se refirió a los sacerdotes a quienes les dijo, “No se duerman, quien cuida a la familia, cuida a la parroquia”, haciendo mención a que las familias son templo sagrado de Dios. ¡LA MARCHA POR LA VIDA Y LA FAMILIA CONTINÚA!, enfatizó monseñor Carlos García.









Pilar Baldeón.