LÍDERES Y DEFENSORES PARROQUIALES ANALIZARON LA COYUNTURA SOCIAL
Haciendo eco al mensaje de Jesús “La verdad os hará libres”, los líderes y defensores parroquiales de la diócesis de Lurín fortalecieron sus saberes a fin de promover un cambio en la sociedad. Para ello utilizaron un método para analizar, interpretar, y entender la realidad social y así poder actuar sobre ella, sobre todo transformar esta sociedad promoviendo el diálogo, el respeto, la escucha, la empatía y una cultura de paz.
El taller se desarrolló el pasado sábado 01 de abril en las instalaciones del Centro Pastoral Diocesano y fue organizado por la comisión de Dignidad Humana y dirigido por la pedagoga Blanca Cayo Quintana, representante del CEAS, Comisión Episcopal de Acción Social.
Frente a la difícil situación que afronta el país, y la necesidad de informar y educar con ética y transparencia, los agentes pastorales de esta comisión diocesana debatieron los diversos signos de los tiempos, entre ellos el pandillaje, la inseguridad ciudadana, la violencia familiar, el maltrato infantil, y terminaron analizando los desastres naturales causados por el mismo hombre.


Después de debatir y reflexionar, trabajaron seis pasos como la ubicación de los hechos, el marco de interpretación de los sujetos que intervienen, los intereses de dichos sujetos, el poder que usan, los sentimientos y emociones que provocan en el público y los afectados. También se midió el impacto, si está en la agenda de los medios de comunicación, y el rol jugado por la Iglesia.
Todo ello llevó a los más de 30 participantes a asumir compromisos concretos para contribuir al cambio de su realidad. Entre ellos el hacer el efecto multiplicador, o las llamadas réplicas, organizarse en el barrio para compartir los nuevos saberes, socializar lo aprendido en la familia, con los vecinos, etc. Uno a uno fueron dando sus puntos de vista mostrando también su preocupación frente a otros eventos climáticos, cómo prevenir, y como estar vigilantes para que las autoridades de hoy no caigan en el oportunismo o la corrupción.
Otros asumieron compromisos más personales como racionalizar el agua y la energía eléctrica, cuidar el medio ambiente, no botar las pilas sino reciclarlas, ser más responsables de sus costumbres diarias, denunciar las injusticias. La invitación final de la ponente fue a ser objetivos no neutrales, ser ante todo cristianos comprometidos con el pobre y promover y defender su dignidad humana.
Cecilia Vivanco
