La solidaridad engrandece nuestra vida y esperanza

La Cuaresma nuestra se ha convertido en un tiempo de crisis y en un tiempo de reconstrucción de la esperanza. En verdad, no estamos preparados, pero tenemos que actuar ¡ya! Hoy nos toca atender la emergencia y solidarizarnos con las y los afectados por los desastres que vienen ocurriendo en todo el Perú. Se trata de una destrucción climatológica y la falta de una cultura preventiva, a las que se ha sumado la “destrucción política” suscitada por la corrupción.

¿Será que no estamos respetando la naturaleza y el cauce de los ríos, y hoy estamos asumiendo las consecuencias? ¿Somos conscientes del cuidado del medio ambiente? ¿Estamos tomando acciones solidarias para cuidar la casa común, nuestro planeta? Si seguimos destruyendo la ecología, ¿qué herencia vamos a dejar a las futuras generaciones?

Evangelina Chamorro ha resucitado. Ella es nuestro símbolo de cómo está nuestra patria hoy. Envuelta de lodo, arrasada y llevada sin destino, golpeada por los palos y la furia del huayco; sin embargo, pudo emerger, porque su lucha por la vida pudo más. ¿Será posible salir del fango de la podredumbre en que nos encontramos? Al igual que esta madre coraje que nunca perdió la esperanza y se aferró a la vida, los peruanos y peruanas tenemos que sobresalir, contagiarnos y transmitirnos vida digna entre unos/as a otros/as.

Siendo solidarios/as y unidos/as, tenemos que pasar de esta cultura de muerte, de dolor, y pasar a la vida; y transitar de la contemplación a la acción, para mejorar nuestras condiciones de existencia. Con gestos de solidaridad y sostenibilidad podemos salvar el mundo. Empecemos por casa, desde cada uno/a de nosotros/as.

La Iglesia de Lima Sur se levanta en pie de lucha por la vida junto a otras autoridades. Nadie puede quitarnos nuestra dignidad humana y la posibilidad de vivir la Pascua. No podemos ser felices si persiste la indiferencia. Es hora de abrir nuestros corazones, de articular esfuerzos, de organizarnos y decir Lima Sur ¡ha resucitado!

Señor del Cielo y de la Tierra: Haz que despertemos y valoremos nuestra creación, nuestra casa común. Que la unidad y la solidaridad permanezcan y se expandan en Lima Sur y en todo el Perú.

Monseñor Carlos Enrique García Camader