LA MUJER EN LA BIBLIA

Con el Taller “La mujer en la Biblia” realizado en la parroquia San Esteban Rey de Hungría del 17 al 20 de abril; se dio inicio al Programa de Formación Permanente 2017 del Consejo Diocesano de Laicos. El hermano Lucio Blanco, experimentado biblista, fue el facilitador de este evento formativo, cuyos participantes fueron mayoritariamente mujeres de los decanatos 1 y 2.

En este taller descubrimos como en la historia de la Salvación, han sido muchas las mujeres que han destacado por su inteligencia, su decisión, su valentía, su capacidad para enfrentarse a leyes, actitudes y costumbres marcadamente machistas. En las páginas de la Biblia, cuando sabemos buscar con ojos limpios de prejuicios, con el corazón y la mente atentos e iluminados por el Espíritu Santo, encontramos a muchas mujeres que han sido fieles a Dios a pesar de las dificultades, los miedos, las incomprensiones y los esfuerzos por minimizar u ocultar sus aportes al Plan de Dios.

Lucio Blanco, eligió a mujeres del Antiguo y Nuevo Testamento para una relectura del papel desarrollado por ellas desde el inicio del pueblo de Dios. Una de ellas es Agar una esclava judía del clan de Abraham y Sara, que se convierte en la segunda esposa del patriarca. Cuando se encontraba en cinta es maltratada por Sara y huye, pero Dios le sale al encuentro en un oasis y dialoga con ella. Después de ese diálogo transformador, ella regresa a reclamar sus derechos, su lugar, a proclamar a Dios y a cumplir sus designios. Esta mujer se atreve a lo que ningún judío se atrevía, darle un nombre a Dios

La historia del Éxodo también está signada por la participación protagónica de varias mujeres, entre ellas las parteras que asistían a las hebreas en el trabajo de traer hijos al mundo. Dichas parteras tenían la orden del faraón de matar a todo varón hebrea, pero ellas con valor y astucia defendieron la vida, permitiendo que el pueblo hebreo siguiera multiplicándose

Otro nombres que surgió en este taller es el de Betzabé, esposa de un oficial del ejército de David. Éste se enamora de ella y la obliga a tener relaciones sexuales, cuyas consecuencias son un embarazo. Para ocultar su adulterio manda a matar al esposo de Betzabé: ella da a luz al futuro rey Salomón. Finalmente, encontramos a María Magdalena, tan venida a menos por la tradición que la considera una prostituta pero que, sin embargo, es la primera que tiene un encuentro profundo con Jesús Resucitado y por eso Él
la convierte en la Apóstol de los apóstoles.

Si seguimos leyendo la Biblia con los ojos y el corazón abiertos, seguiremos encontrándonos más de una sorpresa, porque nuestro Dios se revela a quien busca con la curiosidad y la inocencia de un niño.

José Serquén Hernández