II SEMANA TEOLÓGICA
AL TÉRMINO DE LA II SEMANA TEOLÓGICA: LA DIÓCESIS DE LURÍN ASUME SU CONVERSIÓN PASTORAL
Los diversos ponentes de la II Segunda Semana Teológica, los sacerdotes Jorge López, Cristóbal Mejía, Mario Yépez, Monseñor Carlos García y padre Amadeo Raymi, expusieron los diversos capítulos del documento Aparecida invitándonos no solo a una revisión de nuestras vidas sino a una renovación integral con toda la fuerza de esta palabra. Un gran desafío para la Iglesia de Lima Sur. Las exposiciones estuvieron basadas también en los métodos que nos promueven los documentos de la Iglesia: VER, JUZGAR y ACTUAR. Después de cada panelista, se presentaron diversos comentaristas que dieron su aporte personal a todo lo expuesto diariamente. Esto con el fin de que los presentes logren una explicación más entendible de lo que significa vivir el documento de Aparecida.
PRIMER DÍA: “Aparecida en el Magisterio de la Iglesia”. (P. Jorge A. López Vignand)
Durante su ponencia p. Jorge resaltó que Aparecida es el reflejo de los diversos documentos que ha escrito la Iglesia de América Latina desde hace 60 años aproximadamente. Y la reunión en Aparecida es un modo de actualizarnos y refrescarnos que la reforma de la Iglesia empieza desde años atrás. Y fue con los aportes de diversos Papas, recordando especialmente a Juan XXIII con el Concilio Vaticano II, a Pablo VI con la Populorum Progressio, y a las diversas conferencias episcopales realizadas en América Latina desde Río de Janeiro, Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida.








SEGUNDO DÍA: “La vida de nuestros pueblos hoy”. (P. Cristóbal Mejía)








Fue el segundo tema expuesto en la II Semana Teológica. El ponente encargado fue p. Cristóbal Mejía, quien habló acerca de las situaciones que se viven en las familias de hoy, de la transformación de los pueblos, de la diversidad cultural, factores importantes para determinar la manera correcta de lograr una evangelización eficaz.
El primer paso es analizar a la persona que se va a catequizar, en el documento de Aparecida se le conoce como “VER”, esto permite observar las diferentes realidades para saber cómo llegar a la otra persona. Para lograr una evangelización vivida se debe interactuar con alegría, puesto que se busca transmitir la vida de Jesucristo. Otro de los puntos que se expuso fue la globalización, no nos debemos basar en apariencias. Además incentivó y concientizó a todos a optar por una actitud ecológica en nuestra vida para el cuidado de la casa común, como también nos dice papa Francisco en su encíclica Laudato Si.
TERCER DÍA: “Discípulos y misioneros de Cristo”. (P. Mario Yépez)








P. Mario Yépez, sacerdote de la Comunidad de la Misión (vicentino), expuso invitando a los presentes a reconocer el perfil del misionero que necesita el mundo hoy y el proceso formativo constante. Así, resaltó la alegría de ser discípulo y misionero a la luz de los textos de San Pablo. Ser personas que promuevan el diálogo, la unidad en la comunidad, el respeto, la confianza, y gente que transmita la paz de Dios. Hace falta ser cristianos equilibrados, capaces de ayudar a los demás a liberarse de las diversas esclavitudes. Es necesario fomentar desde la alegría de nuestra vocación, la evangelización basada en el testimonio, la atracción y el encuentro de persona a persona.
También señaló que no debemos pensar que todos deben cambiar, menos nosotros. Somos una Iglesia con tanta riqueza desde que ponemos en práctica nuestra fe, pero tenemos que cuestionarnos y actuar frente a la corrupción, el engaño, la violencia, los conflictos. Estamos inmersos en ellos y como Iglesia tenemos un plus con el cual debemos contribuir a la construcción del reino de Dios en este mundo. Si no ponemos en práctica lo que dice Aparecida es como si hubiéramos tenido a Cristo ausente en nuestras vidas. Recordó también que la conversión no es dejar de ser malos y ahora soy bueno; conversión es tener a Cristo como centro de nuestras vidas.
CUARTO DÍA: “La vida de Jesucristo para nuestros pueblos” (Mons. Carlos García)
Monseñor Carlos García Camader también formó parte de los ponentes, él resaltó la importancia de ser una pastoral de diálogo y darle el espacio adecuado al concepto de que somos hijos de Dios. Actuar y confiar para ser discípulos y misioneros de nuestro creador, pues nos invita a participar de su divinidad.
¿Cómo quiere Dios que lleguemos a él? Nos pide que lo hagamos unidos como hermanos, no quiere divisiones. Esto se resalta en el documento de Aparecida, en el cual exhorta a que lo aprendido en las parroquias se aplique en las calles donde desarrollamos nuestra vida cotidiana. Estar atentos a las necesidades del otro, preocuparnos por la situación que el prójimo pueda atravesar, mirarnos con ojos de misericordia como lo hacía Jesús con los que más lo necesitaban. También los sacerdotes, no deben tener miedo de estar a disposición de los demás, resaltó monseñor Carlos.
En la segunda parte de esta charla, los panelistas abordaron el tema de las familias y la sociedad para dar una vista panorámica a estos aspectos que están llevando un mal desarrollo. “¿Qué podemos hacer por las familias? Como Iglesia se debe prevenir y acompañar a las parejas, formar espacios para las mujeres maltratadas que muchas veces están solas, se debe trabajar por y para la unión familiar”, planteó Lourdes Nina, una de las comentaristas.








QUINTO DÍA: CONCLUSIONES Y COMPROMISOS DECANALES








P. Amadeo Raymi hizo una breve conclusión de todo lo vivido, algunas de las conclusiones fue reconocer que la historia de la Iglesia no comienza con nosotros. Es un nuevo paso que estamos dando y Aparecida es la continuidad de los otros documentos pero a la vez recapitula el camino de fidelidad, renovación y evangelización de la Iglesia latinoamericana al servicio de los pueblos, que se expresó en Río de Janeiro (1955), Medellín (1968), Puebla (1979), y Santo Domingo (1992). No se puede ignorar o rechazar el camino que otros han hecho. Es situarnos en continuidad, no en ruptura como lo hacen nuestros gobiernos. Cada cual improvisa y eso no puede suceder ni en los gobiernos ni en nuestras parroquias. No más división, nadie es dueño de nada, todos somos servidores. Frente a ello se sugiere el compromiso de seguir el itinerario, el Magisterio, la enseñanza de la Iglesia Latinoamericana.
Otra conclusión es aplicar el método VER, JUZGAR y ACTUAR. Ver el Perú con ojos compasivos, que la realidad con sus estructuras sociales, políticas, económicas y culturales nos duela. Tomar en cuenta lo que pasa con nuestra gente afectada por la corrupción por ejemplo. Jesús nunca vio con indiferencia el sufrimiento de los demás. No se puede evangelizar sin partir de la realidad. Juzgar es analizar las causas y consecuencias de la injusticia, considerada como pecado social. No trabajar por la justicia es un rechazo de la paz del Señor. No podemos caer en la indiferencia. No puede ser que nada nos indigne. Y el Actuar es un compromiso por la liberación de los pobres, quienes deben asumir ellos mismos su papel. Los problemas tienen causas que deben ser afrontadas.
APRECIACIONES DE LA II SEMANA TEOLOGICA
Durante el refrigerio del último día la II Semana Teológica, el pasado 11 de Agosto, la Pastoral de Comunicación (PASCOM) entrevistó a diversos participantes de esta semana. La mayoría de ellos fueron adultos, laicos, laicas religiosos, religiosas y sacerdotes. Sin embargo PASCOM también dialogó con algunos jóvenes, pocos fueron los que participaron pero sin duda el mensaje de Aparecida caló en lo más profundo de su ser. Así se expresaron cuando se les preguntó sobre sus primeras apreciaciones de esta II Semana Teológica:
“Muy formativa fue esta semana teológica porque nunca había estudiado la teología desde esta nueva mirada a la luz de uno de los tantos documentos que tiene la Iglesia”, “he aprendido varias enseñanzas de Aparecida, me ha enseñado que debemos trabajar en comunidad viviendo en el amor de Jesús”. “Toda esta semana me ha parecido muy interesante, muy motivador para salir a las calles a comunicar a Jesús, a acoger con gratitud a los hermanos y a vivir aceptando a las personas con sus diversas realidades”.
“Estos días nos ha ayudado a despertarnos, a ver nuestra realidad con ojos misericordiosos como los ojos de Jesús”. “Sin una cultura del encuentro, del diálogo, no vamos a poder avanzar sobre lo sólido. La clave está en el diálogo, la escucha, la empatía, fue importante llegar a esta conclusión”. “Formarnos, actualizarnos y sobre todo contagiarnos unos a otros la alegría del Evangelio esto es también nuestra misión.
“Como joven que soy les invito a conocer y practicar el magisterio de la Iglesia, y no solo caigamos en lo litúrgico que es tan necesario y útil para salir fortalecidos a la misión”. “Al vivir el método del ver, juzgar y actuar, en todo debe estar centrado en Jesús”. “Vivir el actuar es hacer carne el Evangelio cuando me relaciono con los demás. No solo es cuando voy a la Iglesia sino en cada paso de mi vida”. “El llamado que siento es vivir siempre en estado de misión desde donde me encuentre, sirviendo y amando todo lo que hago”.
Equipo PASCOM