HACIA UNA REFORMA DE LA VIDA CONSAGRADA

En su exhortación apostólica Evangelii Gaudium, el papa Francisco dice convencido que “en el corazón de Dios hay un lugar preferente para los pobres”. Y en varias oportunidades el papa ha expresado querer una Iglesia en movimiento de salida de sí, de misión centrada en Jesucristo, de compromiso hacia los pobres, “¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo cortinas espirituales o pastorales!” Así siempre está en constante invitación a “saborear el aire puro del Espíritu Santo, y a no dejarnos envolver en una apariencia de vida religiosa vacía de Dios” (EG 97).

Y es en esta línea que la Santa Sede tiene previsto publicar antes de final de año tres instrucciones que reforman aspectos de la vida religiosa para adaptarse al mundo de hoy y clarificar su ser y hacer. Francisco ya ha dado luz verde a tres instrucciones que se espera que estén publicadas antes de final de año - o al menos con fecha de 2017.

Una instrucción es sobre las líneas orientativas para la gestión de bienes económicos en las congregaciones, en este sentido los institutos tendrán que ser auditados, en aras de la transparencia. Luego hay una instrucción para la vida contemplativa, que trata de aplicar los principios que aparecen en la constitución apostólica Vultum Dei quaerere (La búsqueda del rostro de Dios), por lo cual los monasterios tendrán que federarse para evitar caer en la tentación del aislamiento.
Y un tercer documento sobre el Ordo Virginum (Orden de las Vírgenes, una forma de consagración), con el fin de regular a las Vírgenes Consagradas, clarificar su identidad y ofrecer guías a los obispos sobre cómo acoger y acompañar esta realidad.

Cecilia Vivanco