"EL EVANGELIO DEBE ENCARNARSE EN SU CULTURA NATIVA", EXPLICA FRANCISCO EN LA SELVA PERUANA.
El Santo Padre arribó al aeropuerto Padre José Aldámiz a las 10:10 am y fue recibido por un grupo de niños y por el Vicario de Puerto Maldonado, Monseñor David Martínez de Aguirre Guinea. Durante su llegada, el papa compartió momentos con los más pequeños y saludó a los jóvenes que interpretaban una danza típica.
SALUDO DEL PUEBLO AMAZÓNICO A FRANCISCO
Asimismo, el papa recibió el saludo de Héctor Suyo y Yesica Patiachi, miembros del pueblo Harakbut quienes le expresaron al papa Francisco que su llegada les hace recordar al misionero dominico José Álvarez Fernández, misionero español, quien provisto de una avioneta trasportaba estudiantes de las misiones y mercancías para las poblaciones necesitadas indígenas, "quien vino por nosotros cuando nos estaban desapareciendo".
Luego de los saludos de los representantes de las comunidades presentes, el Papa les entregó la encíclica Laudato Sí (Alabado Seas), traducida en lenguas nativas. Este primer encuentro estuvo marcado por diversas expresiones artísticas preparadas para Francisco.
“QUISE EMPEZAR POR AQUÍ” DICE FRANCISCO A LOS PUEBLOS DE LA SELVA
El Papa Francisco, coherente con su llamado a ir a las periferias, improvisó esta frase “Quise empezar por aquí” al comenzar su discurso en el Encuentro con los pueblos de la Amazonía que tuvo lugar hace instantes en el Coliseo Regional Madre de Dios.
Fue su decisión empezar la visita al Perú en PUERTO MALDONADO, con estos pueblos muchas veces menospreciados y sufrientes, pero que lo reciben con alegría. Y Francisco los escuchó, estuvo acompañado en el estrado por los apus nativos, con ternura acogió y bendijo a sus representantes, que le hablaron y le entregaron presentes, entre ellos el querido apu Santiago Manuin, en silla de ruedas tras las heridas sufridas en la curva del diablo, Bagua.
Al escuchar las voces de los representantes de las comunidades nativas en su visita a Puerto Maldonado, el papa fortaleció la identidad de nuestros hermanos, al reconocer a cada uno de los pueblos originarios, Harakbut, Esse-ejas, Matsiguenkas, Yines, Shipibos, Asháninkas, Yaneshas, Kakintes, Nahuas, Yaminahuas, Juni, Kuin, Madijá, Manchineris, Kukamas, Kandozi, Quichuas, Huitotos, Shawis, Achuar, Boras, Awajún, Wampís, allí congregados.
En su discurso dijo: “Escuchamos y vemos las hondas heridas que llevan consigo la Amazonía y sus pueblos. Y he querido venir a visitarlos y escucharlos, para estar juntos en el corazón de la Iglesia, unirnos a sus desafíos y con ustedes reafirmar una opción sincera por la defensa de la vida, defensa de la tierra y defensa de las culturas”. Efectivamente, estos pueblos se encuentran amenazados en sus territorios y en su existencia misma. Por eso reclamó “romper con el paradigma histórico que considera la Amazonía como una despensa inagotable de los Estados sin tener en cuenta a sus habitantes”.
A estos pueblos Francisco los valora enormemente. Valora su sabiduría en la relación con la naturaleza, que debemos aprender para no destruir esa tierra con el “neo-extractivismo y la fuerte presión por grandes intereses económicos que dirigen su avidez sobre petróleo, gas, madera, oro, monocultivos agroindustriales”.
Por eso reclama: “espacios de reconocimiento y diálogo con los pueblos nativos; asumiendo y rescatando la cultura, lengua, tradiciones, derechos y espiritualidad que les son propias. Un diálogo intercultural en el cual ustedes sean los principales interlocutores, sobre todo a la hora de avanzar en grandes proyectos que afecten a sus territorios” (Laudato Si 146), frase que ciertamente respalda mecanismos como la consulta previa. Y pide que sean los propios pueblos originarios los guardianes de los bosques.
“La Amazonía, además de ser una reserva de la biodiversidad, es también una reserva cultural que debe preservarse ante los nuevos colonialismos”, dice, y añade que “LA DESAPARICIÓN DE UNA CULTURA PUEDE SER TANTO O MÁS GRAVE QUE LA DESAPARICIÓN DE UNA ESPECIE ANIMAL O VEGETAL” (Laudato Si 145). Por eso el Papa pide a los obispos seguir impulsando la educación bilingüe e intercultural.
“AYUDEN A SUS OBISPOS, MISIONEROS Y MISIONERAS, PARA QUE SE HAGAN UNO CON USTEDES”
Francisco explica que el Evangelio debe encarnarse en su cultura nativa: “La Iglesia no es ajena a su problemática y a sus vidas, no quiere ser extraña a vuestra forma de vida y organización. Necesitamos que los pueblos amazónicos moldeen culturalmente las Iglesias locales amazónicas.
Ayuden a sus obispos, misioneros y misioneras, para que se hagan uno con ustedes, y de esta manera, dialogando entre todos, puedan plasmar una una Iglesia con rostro amazónico y una Iglesia con rostro indígena. Con este espíritu convoqué un Sínodo para la Amazonía para el año 2019”, concluyó refiriéndose a este importante evento eclesial.








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