“LA ESPERANZA EN AMÉRICA LATINA TIENE UN ROSTRO FEMENINO”

El 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, es una fecha importante en el calendario porque se conmemora la lucha constante de la mujer por obtener igualdad con las condiciones de los hombres. Este día sirve para hacer un homenaje a las mujeres que al luchar por sus derechos, han promovido las garantías de todos a tener voz y voto.

En este marco, la Comisión pontificia para América Latina (CAL), viene realizando en Roma una asamblea plenaria (6 al 9 marzo) bajo el lema: “La mujer, pilar de la edificación de la Iglesia y de la sociedad en América Latina”. En la que participan cardenales y obispos, pero además se ha incluido la participación de un grupo de mujeres de América Latina que tienen responsabilidades sociales y eclesiales.

El tema central es la misión de la mujer en la Iglesia y en la sociedad. “Su presencia, sus habilidades y sus experiencias serán fundamentales para enriquecer las reflexiones y el intercambio de ideas durante la Asamblea”, dijo la comisión.

Asimismo el papa Francisco ha hablado en varias oportunidades sobre el rol de la mujer en la Iglesia. En un encuentro con el comité directivo Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) dijo, “¡la esperanza en América Latina tiene un rostro femenino!”. Es un compromiso serio para comprender, respetar, valorar y promover la fuerza eclesial y social de lo que ellas realizan. Sin las mujeres, la Iglesia del continente perdería su fuerza para renacer continuamente”.

En el Perú, el Papa habló del gran problema que enfrentan las mujeres: casos de injusticias, “machismo”, abandono y solas se hacen cargo del cuidado y de la educación de los hijos, son discriminadas. Toda clase de violencia que termina en muchos casos en la violencia feminicida. A ello se suman las brechas salariales entre hombres y mujeres, la situación laboral de las trabajadoras domésticas, entre otros derechos.

Que este 08 de marzo sea una fecha no solo para saludar a las mujeres sino para exigir a las autoridades del Estado y la sociedad asuman una responsabilidad real para transformar las condiciones de vida de las mujeres en todo el mundo.

Desde la Diócesis de Lurín saludamos y honramos a todas las mujeres que día a día enfrentan las diversas situaciones de su vida con fuerza y valentía. A todas las mujeres que salen adelante a pesar de las adversidades y aun así no pierden la dulzura y ternura en sus vidas.

Pilar Baldeón.