“CUANDO FALTA EL AMOR, TODO CUESTA”

Ante el santísimo sacramento del altar, se inició el tiempo de cuaresma en la catedral San Pedro de Lurín el Miércoles de Cenizas. Las decenas de personas que asistieron a la ceremonia presidida por monseñor Carlos García Camader, el miércoles 06 de marzo 2019, tuvieron un momento para conversar con Jesús sacramentado.
Durante la homilía, monseñor Carlos expresó la importancia de no solo dejarse marcar con las cenizas exteriormente, sino también en el interior. “Que esta cuaresma no solo se empiece marcando lo externo sino el corazón”.
El gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal, según se explica en el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia.
Monseñor Carlos, obispo de la diócesis de Lurín, invitó a todos los asistentes a vivir el tiempo de cuaresma con un espíritu en comunión, aplicando el ayuno, la oración y la limosna con el prójimo. “Para devolvernos la alegría y el gozo es importante decirle a Dios que nos de un gozo de comunión, para que pienses menos en ti y más en el resto”. “Cuando falta el amor, todo cuesta”, exhortó.




Pilar Baldeón.