ALTO A LA DESIGUALDAD DE GÉNERO
Hombres y mujeres tienen los mismos derechos.
El pasado 07 de mayo el papa Francisco se pronunció a través de un video, sobre La Esclavitud moderna (la Trata de personas), el segundo comercio más rentable a nivel mundial, luego del Narcotráfico.
Así el papa se dirigió públicamente ante ese llamado que le hicieron los hermanos de la Iglesia Ortodoxa de Argentina, quienes organizaron un foro internacional (05 al 08 de mayo) para expresar se de prontas soluciones ante este tipo de violencia de género, donde hombres y mujeres en su mayoría de los sectores más empobrecidos del mundo son tratados como objetos sexuales (abuso sexual, prostitución forzada, mendicidad, etc) para fines comerciales.
En dicho video el papa ratifica lo que dijo aquí en Perú frente a la ola de la violencia feminicida que se vive en Perú desde muchos años atrás. “Duele constatar cómo en esta tierra, que está bajo el amparo de la madre de Dios, tantas mujeres son tan desvaloradas, menospreciadas y expuestas a un sinfín de violencias. No podemos “naturalizar” la violencia hacia las mujeres, sosteniendo una cultura machista que no asume el rol protagónico de la mujer dentro de nuestras comunidades”.
También el papa afirmó aquel 19 de Enero en el Instituto Basadre (Puerto Maldonado) que esta desigualdad de género provocada por una cultura machista afecte principalmente a los niños y adolescentes. “No nos es lícito mirar para otro lado, hermanos, y dejar que tantas mujeres, especialmente adolescentes sean “pisoteadas” en su dignidad", acotó el papa consternado por la realidad frente a la Trata de personas.
Sin duda mientras exista desigualdad de derechos entre hombres y mujeres, mientras vivamos en una sociedad machista que cosifican a la mujer, mientras no defendamos la vida y la dignidad de las personas involucrándonos en el dolor de las víctimas, y mientras sigamos ciegos ante tantas violaciones forzadas a menores, maltratos infantiles, bullying, feminicidios, suicidios, y mientras muchos siguen considerando a las mujeres como poca cosa, dependiente y subordinada al varón, seguiremos alimentando más la trata de personas.
Cecilia Vivanco.